DIA 17

TEMA: Fuimos escogidos para gozar juntos del compañerismo AL RESPETARNOS UNOS A OTROS

Dia 17
AL RESPETARNOS UNOS A OTROS

Respetándose y honrando mutuamente.
Romanos 12:10

El respeto comienza con la perspectiva de Dios.

Respeto significa ver a otras personas mediante los ojos de nuestro Padre como seres eternos (Juan 3:16). Ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa pueblo que pertenece a Dios (1 Pedro 2:9). También significa vernos unos a otros como herederos de Dios y coherederos con Cristo (Romanos 8:17).
Respeto significa recordar constantemente que pronto estaremos viviendo en el cielo con aquellos de nuestros grupos pequeños y congregaciones, incluso con los que ahora se nos hace difícil respetar. Dios ha dispuesto los miembros de nuestro cuerpo, dando mayor honra a los que menos tenían (1 Corintios 12:24).
Una parte importante de mostrar respeto es sencillamente escuchar. Ofrecemos nuestra presencia y abrimos los oídos para escuchar acerca de las heridas secretas y dolores del corazón, los sueños y deseos más ansiados de unos y otros. El Dios del universo escucha nuestras oraciones; Jesús escuchó a los que lo rodeaban; nosotros debemos escuchar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
Parte de escuchar quiere decir no apresurarnos para arreglar las cosas ni para dar una respuesta; respetamos a los demás lo suficiente como para dejarlos contar toda su historia. A veces solo necesitamos que alguien oiga lo que está en nuestros corazones. Respetar significa confiar en los demás en lugar de asumir que actuarán equivocadamente, o que lo harán tan bien como nosotros lo haríamos (Filipenses 2:3).
También demostramos respeto en la manera que hablamos acerca de los demás cuando no están presentes. Nada destruye las relaciones con más rapidez que los chismes (Proverbios 16:28). Respeto significa que, en lugar de escuchar los rumores y propagarlo, hacemos todo lo posible para proteger la reputación y dignidad de nuestros hermanos en Cristo. La Biblia enseña que el amor cubre multitud de pecados (1 Pedro 4:8).
Perfeccionamos la demostración de respeto cuando trabajamos mucho para:

*Tener tacto, no sólo honestidad. Tener tacto es pensar antes de hablar, saber que la manera en que usted dice algo influirá en la manera en que se recibirá. La crítica es mejor recibida cuando se presenta de manera cariñosa, y como cristianos maduros debemos tener el conocimiento pleno pero hablar la verdad en amor (Efesios 4:15, LBLA). Antes de hablar francamente con alguien, pregúntese: “¿Por qué estoy diciendo esto? ¿Mis palabras van a ayudar o van a destruir a esta persona?” La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu (Proverbios 15:4).

*Comprender, no demandar. Respetamos a los demás cuando los tratamos como a nosotros nos gustarían que nos tratasen (Lucas 6:31). Cuando las personas están tratando con usted, ¿prefiere que sean exigentes o comprensivas? Debemos ser considerados los unos con los otros respecto a los sentimientos y tensiones: a veces las personas no se sienten bien, y tienen un mal día. La Biblia dice: “Al sabio de corazón se le llama inteligente; los labios convincentes promueven el saber (Proverbios 16:21). El mejor lugar para practicar esto es en nuestros hogares y en los grupos pequeños. Con frecuencia somos más corteses con los extraños que con las personas a quienes vemos todos los días.

*Ser amables, no críticos. Debemos ser corteses y respetuosos los unos con los otros, incluso cuando no estamos de acuerdo, concentrándonos primero en nuestra propia conducta. Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios. Por tanto, dejemos de juzgarnos unos a otros. Más bien, propónganse no poner tropiezos ni obstáculos al hermano (Romanos 14:12-13).

*Ser corteses, no rudos. Si otros lo tratan con brusquedad, usted no tiene que reaccionar con brusquedad. Como seguidores de Cristo, se nos enseña que reaccionemos con bondad. No te dejes vencer por el mar; al contrario, vence el mal con el bien (Romanos 12:21).

Una nota final al respecto: Dios confió en los pastores y líderes espirituales de su iglesia para que cuiden de ustedes como quienes tienen que rendir cuentas, y ellos son responsables ante Dios de esta tarea (Hebreos 13:17). Ellos deben enseñar correctamente la Palabra de Dios; confrontar las falsas enseñanzas antes de que se propaguen; proclamar el evangelio a los incrédulos; orar por todas las personas, incluso usted y su familia; preparar y nombrar líderes; y deben hacer esto mientras sirven como un ejemplo de lo que significa ser un seguidor de Jesús (1 y 2 Timoteo; Tito).
Tener tacto, comprensión, amabilidad y cortesía no surge con facilidad en la mayoría de nosotros, pero todo esto es muy necesario. En su peregrinaje de hoy, piense en estas cosas, y pídale a Dios fortaleza del Espíritu Santo para que lo capacite respetándose y honrándose mutuamente (Romanos 12:10b).

PUNTOS PARA REFLEXIONAR:
El respeto comienza con la perspectiva de Dios.

VERSÍCULO PARA RECORDAR:
Respetándose y honrándose mutuamente
Romanos 12:10b

PREGUNTA PARA CONSIDERAR:
¿Cuál de las cuatro maneras de demostrar respeto a otros presenta el mayor desafío para usted?